Este texto se enmarca en la polémica de la legislación y posterior derogación del uso de cool pics en el Congreso outgame. No hay cool pics, sólo opinión.
Como ya sabrán a estas horas, la dichosa ley de las cool pics ha sido derogada. Dadas las circunstancias de su promulgación, que este momento llegaría era algo que estaba cantado. Creo que sus promotores difícilmente podrán negar que también eran conscientes de ello desde el principio.
Ahora bien, el tiempo pasa rápido en este mundo imprevisible, las condiciones políticas actuales y la propia experiencia de poner en práctica la ley durante un mes podrían haber servido para propiciar una salida distinta a esta cuestión.
Son conocidas mis afinidades con el perroflautismo patrio, así que a muchos les extrañará que adopte este punto de vista.
Estamos acostumbrados al blanco o negro, al todo o nada. eEspaña, como su correlato real, es un país aburrido que se limita a los extremos. Si a esto le sumamos la manera que tiene de funcionar: robótica de aplausos y abucheos... la política del acto-reflejo, encontramos en el mapa un nuevo país: Bienvenidos a Cansinolandia.
Esta legislatura, con un Congreso que todos destacan por variopinto, compuesto por 12 fuerzas políticas (no he mirado si ahora hay una menos al ocupar Vladimir Alexei su escaño) suponía una oportunidad democrática, una oportunidad para el pactismo... para lograr la tan cacareada unidad nacional, distinta a la que todos conciben, la que pasa por anular al otro.
Visto así, derogar una ley, sea cual sea, sin proponer una norma alternativa no es sino un calco de la práctica que supuestamente se aborrece y que es lo que en definitiva origina esta última iniciativa.
Pues si, también yo fui contrario a la ley de las cool pics y lo sigo siendo. Pero eso no significa a estas alturas que esté en contra de las cool pics en el Congreso. La ley introducía una obligación que estaba de más y su redacción era bien torpe, dirigida a un público limitado, y eso es evidente para cualquiera.
De ello se deduce que las cool pics eran lo de menos. Si realmente hubiesen importado para quien redactó la ley, entonces lo hubiese hecho de otra manera. Si añadimos la "brillante" actividad del Congreso por aquella época, se entiende la reacción de gran parte de la ciudadanía en contra de la susodicha ley.
Conclusión: en torno a esta ley, ninguna de las partes implicadas ha estado a la altura. Ni quienes la promovieron buscando la polémica, ni quienes la derogaron sin proponer alternativas. Pero también es curioso el caso de quienes "lloran" -por usar sus términos- cuando en todo caso sólo se abole una ley pero no se prohibe su objeto, las cool pics.
La iniciativa legislativa contra la susodicha ley no supone una prohibición de cool pics. Es evidente que deja un vacío legal que puede ser aprovechable. Algunos pensarán que para bien, otros pensarán que para mal.
Yo creo que depende de cada uno. Cualitativamente es difícil de valorar -aunque ciertos límites son obvios- pero no así de modo cuantitativo. Me parece que mientras las iniciativas legislativas no se conviertan en simples albums de imágenes, todo va bien. La exposición de las leyes necesita, pese a quien pese, concreción textual. Lo contrario sería más ridículo que el spam en la prensa que tanto se ataca porque es ilegal (o porque los cabezas de turco son poca cosa a sus ojos).
¿Entonces qué? Si a las cool pics, pero con otra normativa y otra intención, una intención más integradora que la original. No podemos negar la idiosincracia española en este mundo que se sustenta en gran medida en una prensa está muy ligada al sentido visual. Nos encantan las imágenes. Tenemos grandes maestros del periodismo gráfico. Al menos si comparamos con lo que se cuece fuera.
Recientemente me he subscrito a 30 o 40 periódicos griegos para apoyar su campaña de Media Mogul y ¡Sorpresa! El gusto español por las imágenes en prensa no existe al sur de los Balcanes.
Un último apunte: Hay quien ha señalado que el feminismo es cosa de momios.... Mentira cochina. Espero el día en que aparezcan por aquí unas buenas "riot girls" y empiecen a trolearnos por sus coñ*s.
Sería algo de aire fresco, en un mundo como éste, en el que los que muchos de los machotes que se empeñan en llamarse trolls lo serán por llenarse ellos la boca (ya que la mitad de la población no los han visto en acción), y sólo sabemos que son muy amantes de lamer y hacerse lamer en sus partidos y de legislar=momificar sus paranoias.
Miren belillos: no hagan del troleo el opio del pueblo. Algún día el gran Quetzalcoatl de los trolls volverá para poner las cosas en su sitio
NOTA: Al final yo mismo no he puesto ninguna imagen ni nada de eso, pero porque hoy no tenía previsto escribir y no tuve tiempo para buscar nada
ñax de ketoner!!!mojoxx
ResponderEliminar