domingo, 10 de abril de 2011

Día 795 WALLTEXT:Una visión del sistema político de eespaña como simple módulo tribal.

Hoy quiero escribirles sobre lo que he pensado a partir de las últimas elecciones a presidente de partido. Y eso pese a que el paso del tiempo en eRepublik sucede de forma peculiar y lo acontecido hace apenas una semana ya les parece a algunos recuerdos de un pasado muy remoto o simplemente ni se acuerdan de ello.

Pero los acontecimientos permanecen siempre de algún modo, por encima de unos sensacionalismos que sólo son de consumo inmediato y de un efectismo que, por más bombo que quiera dársele, tiene un limitado recorrido.

Véamos: no voy a marear la perdiz acerca de la legitimidad de los TO, sobre si ello depende del contexto o de su objetivo. De todos modos no deja de ser llamativas las incongruencias que manifiestan las mismas personas según sea su implicación en los distintos TOs: el TO es un derecho cuando se practica y una aberración cuando se padece.

Esta contradicción no tiene gran relevancia si pensamos que para muchos prevalece el aspecto de jugabilidad sobre la dimensión comunitaria de eRepublik. Pero no se trata de una jugabilidadcentrada meramente en lo lúdico, sino de una forma de ver el juego sobre todo como una competición en la que unos ganan y otros pierden, una especie de darwinismo social virtual en el que todo lo que es posible es por ello válido.

Es este estilo de juego que concibe lo social y lo político como mero escenario de la cadena alimentaria natural uno de los factores que hacen que el módulo político merezca ser llamado módulo clánico -o si lo prefieren-, módulo tribal. La diferencia está clara, la simulación política queda reducida a una cuestión nominal si lo que buscamos es algo parecido a las formas políticas propias de países avanzados.

Cierto que la mecánica esquemática e irreal del juego impone notables diferencias respecto a la VR, pero eso no sirve para negar que el juego es en gran medida aquello que sus jugadores quieren que sea. Lo que los jugadores han elegido es un módulo político que no lo es.

En un primer vistazo tenemos la suerte de poder ver como en esta eEspaña virtual hay partidos que nos recuerdan en muchas ocasiones a los partidos de notables propios del siglo XIX español, al ser unos partidos sin apenas base, porque una masa de dosclickers obviamente no son militancia.

Otras veces vemos formaciones que nos recuerdan a los partidos-taxi de la transición, simples trampolines para la notoriedad de unos pocos superafiliados que monopolizan todos los papeles.

Pero ésta es la descripción más benevolente que puedo hacer del sistema de partidos. Porque si seguimos mirando con más atención descubrimos un modelo pseudopolítico en el que los partidos funcionan ante todo como clanes en competencia, y digo clanes porque no existe afiliación sino una forma elemental de adhesión sin condiciones, sin capacidad conocida de autoanálisis crítico... de ahí que hable de módulo clánico o tribal, en vez de módulo político.

La ventaja partidista del clan como objetivo de juego hacen que la dislexia oportunista y el cinismo cifrados en el negacionismo de los propios errores sean los elementos clave del discurso político. Éstos derivan frecuentemente en el victimismo y en la agresión imaginaria como fuerzas cohesionadoras. Asociado a estas prácticas se encuentra un componente de la vida política eRepublikana que extrañamente pasa desapercibido: es lo que excede lo denominado comoattention wh*re, para concretarse más exactamente en distraction wh*re.

La existencia de grupos fácticos no sujetos a escrutinio público, de dóciles subordinados que persiguen aprobación sin atenerse a otros principios, de recaderos que insultan de guardia cuando sus superiores han acumulado chocopuntos y demás elementos interpuestos favorece que se desarrolle un modelo pseudopolítico como el descrito.

Este contexto se evidencia en la prensa, una parte de la cual no sólo posee un marcado sesgo político sino que se limita a producir contenido autorreferencial de exclusivo consumo interno partidista cómo podemos comprobar con sólo mirar los comments.

eRepublik es un mundo no sólo de clicks, sino sobre todo de palabras tecleadas (aunque exista una vertiente audiovisual). En este sentido la ausencia de un marco comunicativo cara a cara afecta a la expresión de algunas ideas tanto como a la de los mismos sentimientos de pertenencia.

Un ejemplo antes de seguir: el hoygan tan celebrado es un sistema de escritura, será importante como elemento identitario, pero más relevante en la lingüística erepublikana es como la insuficiencia en el canal comunicativo ha hecho que la interjección al no poder expresarse mediante entonación se transmita mediante una palabra que se añade a la frase: epic.

La interjección por excelencia aquí no consiste en una entonación o su grafía sino en un sonido:epic. La jerga erepublikana en este sentido se asemeja a alguna lengua nativa americana ¿Alguien que estudie antropología?

Volvamos a la prensa, que es lo que interesa realmente. Podemos pensar que son las carencias del medio por el que nos relacionamos las que originan de por sí una inflación en los comments entre ciudadanos afines como práctica necesaria para reafirmar un sentimiento de pertenencia partidista. Pero cuando lo que vemos en ciertos periódicos son repetidas sesiones de fapeo masivo de gente del mismo partido en los comments, autenticas fap storming como actos de interminable campaña, fap storming tan prolongadas como la lluvia de los Cien años de soledad ¿Se puede evitar pensar en que los clanes políticos son proclives a formar por sí solos y sin ninguna ayuda sus propios ghettos?

¿Quien no ha pensado en que uno u otro (digo uno u otro porque mrda propia no huele) partido se ha autoimpuesto un apartheid frente al resto de los ciudadanos y funciona casi como un mundo aparte del Nuevo mundo? Sólo está fuera de duda la SGV que por su rol de salvaje proselitismo fundamentalista está obligada a esceder sus límites.

Pero no todo va a ser críticas. Hay algo que puedo elogiar y es la total libertad para elegir arbitrariamente el criterio aglutinador que lleva a los miembros de un partido a unirse. Esta libertad da lugar a formaciones curiosas: no sólo tenemos a los adoradores de un bug informático, hay una confluencia de otakus y flequillos deprimidos, o unos anarkoholicos cuyo mérito en autoironía se mide en la inexistencia de su opuesto nacionalfarlopero nombrado como tal ¿Cómo podrían estos grupos existir en la VR? Y sin embargo todo procede de ahí aunque sea en su imagenería.

Llegados a este punto recapitulemos. He hecho una descripción bastante dura del denominado módulo político y he hecho hincapié en varias características negativas y finalmente en una positiva. Aunque no haya concretado ejemplos es evidente y no me he inventado que de forma general el partidismo en erepublik se origina a partir de diversas arbitrariedades aglutinantes, muchas veces identidades que el resto de la ciudadanía considera irrelevantes o poco consistentes, es frecuentemente proclive al victimismo y a la agresión imaginaria como medio de cohesión, elabora discursos y símbolos de consumo interno, puede llevar a la formación de ghettos e incluso la práctica consentida de un apartheid que engloba todos los aspectos del juego.

Bien ¿Y todo esto a que viene? ¿No les suena esta descripción general? Pues es más o menos la misma que se le achacaba en particular al EGM después de sufrir el TO para negarles el derecho a existir en eRepublik. Porque ahora hay que pedir permiso hasta para jugar como a uno le apetezca. En la serie de argumentaciones contra el EGM hubo varias paradojas:

1- Se le achacó al EGM una serie de características sin haber tenido realmente tiempo de llevarlas a la práctica (y cuando con su anterior fundación su actividad era prácticamente inexistente).

2- Se le acusó de trasladar un programa inaplicable desde la VR cuando lo que en realidad eran quienes criticaban los que trasladaban desde la VR la crítica a unos partidos de la VR.

3- Se le atribuyó características que ya existen en el sistema de partidos de eRepublik, todos salvo el criterio identitario que tienen sus afiliados para unirse, que no es menos arbitrario que los antes aludidos.

Dudo mucho que hubiese alguna intencionalidad homófoba entre los toveros o que al menos fuese su motivación principal a priori. Creo que la clave estuvo en facilidad que el escaso número de afiliados daba a la operación y las ganas de tener unos 15 minutos de fama que quienes protagonizaron el TO no habrían conseguido de otro modo.

Pero lo que si hubo después fue un fail al ningunear el hecho de que todo lo atribuido al EGM como partido LGTB ya existe (y no es especulación) en otros partidos de eRepublik. Es como si fuese una circunstancia vergonzosa el que todo lo que se presupone de un partido como el EGM pueda ser el espejo de lo que ya existe en los partidos respetables: identidad irrelevante (en eRepublik no hay sexualidad, como mucho, fotos ligeramente eróticas; pero tampoco hay mechas moradas ni cerveza fría, ni barnices, ni shurperros), formación de guettos (cuando hay un partido que funciona como un mundo aparte... LOL), victimismo (que si lo hay aquí, pero no es el de los gays).

Personalmente no veo mucho sentido a un partido como el EGM en eRepublik, pero no niego el derecho a que exista ni lo dejo caer ahí de manera implícita. Ya existían antes y no implosionó el universo, ni tampoco lo va a hacer porque haya un partido de los pagafantas o un partido de las antiguas teles de plasma. Pero mucho mejor sería que los que están en los partidos de siempre se dedicasen a trabajar en los suyos, porque la verdad, quizá tengan mucho que hacer.

Y aqui pueden decirmeTío que esto es sólo un juego ¿Qué quieres? La respuesta es precisamente esa: quiero que siga siendo un juego, pero un juego para todos los que quieran jugar, un juego sin preguntarles por lo que son y un juego para pasar de lo que sean si ellos eligen decirlo. Para jugar solo a algo parecido ya existe AOE o Civilization.

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