sábado, 9 de abril de 2011

Día 775 La vuelta al tocho en 30 días: primera parte.

Después de un mes publicando tantas locuras se me hace raro ponerme más serio a la hora de escribir un artículo. Quien haya seguido mi periódico ya conocerá mi afición por los grandes tochos.

Veo que en esta ocasión la retomo con especial virulencia, pues la verdad es que durante este tiempo se me han acumulado los temas a tratar con algo más que un chiste u otro recurso humorístico.

Por ello, dividiré el artículo en varias partes, aquí la primera.

La vuelta al tocho en 30 días. Primera parte: El fracaso del revival varnishista como operación política.

Este último mes ha sido bien largo, con un comienzo de lo más interesante: el fracaso en su momento decisivo de la vertiente política del revival varnishista (no es ningún secreto su subordinación al NEL en lo que concierne a este aspecto). Fueron entonces realmente llamativas las deserciones de última hora justificadas por el overtrolling de su candidato. Como ya he sugerido en algún lado, fue un tremendo error de cálculo pensar que un troll podía ser candidato florero modélico. Y en este sentido pienso que la peor parte le llegó desde sus propias filas.

No justifico a Ballantines, aunque tuve a bien defenderlo, pues lo merecía como cualquier otro ante la ordinariez de los ataques que recibió. El caso es que me llegó a dar la impresión de que en aquel momento era incluso tratado como juguete roto por los suyos. Lo cual no es sorprendente, piensen que mixalberto está afiliado en el SI y pregúntense por qué no en un partido que "lo dio todo"; por él en muy tristes momentos de nuestra patria.

He mentado después de un tiempo las pasadas elecciones simplemente porque tengo especial interés por las cuestiones históricas. Por este motivo durante los meses previos estuve siguiendo con atención la evolución de aquel revival pseudorreligioso. Pues me pareció -evidentemente no soy creyente- que respondía a factores de la historia reciente de nuestro país y que era sobre todo un proyecto pensado con unas miras más largas de lo que suele ser habitual en este pequeño mundo. La complejidad y el contexto de todo esto ya lo traté o lo mencioné de algún modo en un artículo anterior.

La analogía con fenómenos de la VR la cifraba entonces en los fenómenos antropológicos de revitalización religiosa o identitaria. Pero una cosa es la forma y otra el contenido. "Niebla de la isla de King Kong", así definí al principio al revival varnishista... el bizarrismo, el mantrismo mecánico y la perorata autorreferencial suponía un envoltorio ideal para desviar la atención del propósito de la secta como operación política.

¿Alguien piensa todavía que la SGV hubiese existido como tal si el NEL no hubiese salido tal mal parado en el sistema de partidos inmediato de la liberación de nuestro país de la invasión gabacha? De ahí que de escribirse otra parte de "Así dominaron erepublik", quizá podría titularse "Así los del NEL encharcaron con mantras erepublik".

En su vertiente política, la franquicia varnishista fue a la hora de atraer a militantes neófitos todo un éxito. Véase que ese número de adeptos no representó sólo una suma de afiliados para la propia secta, sino también una cantidad que se le restaba a otras formaciones. Otra cosa fue su papel como fuerza de choque derivada de la incapacidad por parte de NEL de conjugar positivamente los verbos integrar, asumir, erosionar o desgastar en lo que respecta a la primacía de Reconquista/PRO y su conglomerado electoral.

Tal incapacidad fue tal que la propia secta nunca se atrevió a atacar directamente a miembros de dicho partido, se enfrentó a lo sumo a una formación afín como el PON, cuando no a presas fáciles ya etiquetadas previamente como newfags o failers. Aunque los propios cabecillas han hecho hincapié posteriormente en el dinamismo de la secta para justificar sus desfases, como si fuese una criatura con vida propia, lo cierto es que casualidades en ciencias sociales hay pocas. Con todo esto tampoco quiero decir que cada acción desproporcionada fuese consecuencia directa de una suerte de ingeniería social a escala erepublikana. Sólo que las cosas no suceden de modo aleatorio.

Sea como sea, el lulzerismo tuvo que dar marcha atrás, casualmente coincidiendo con el tempobaneo de maltus por spamear el mantra. Posteriormente en las penúltimas elecciones al congreso el primer intento de lanzar al NEL al top5 con la ayuda varnishista confirmó mis pronósticos (hechos en mi casa a la hora de comer). La subordinación de la secta a los intereses de NEL quedaban patentes, así como las prisas por alcanzar el top5 al margen de los medios convencionales de atracción de afiliados.

En las presidenciales siguientes, Ballantines se enfrentó a Durruti y Warm entre otros, y volvimos a ver el mismo maridaje de intereses y personas. Y no sólo eso... Debió ser formidable la habilidad de negociación desplegada para dar como resultado una candidatura apoyada un impresionante revoltijo de partidos, impresionante pues varios de estos partidos parecen a priori totalmente antagónicos. Pudimos pues apreciar como la regional-hospitalaria Unión Nacionalista iba de la mano de la exFalange de Dole, también pudimos observar como UPER acompañaba muy curiosamente a la SGV. Y digo "curiosamente", porque cuesta entender que para un partido sea válido llegar al gobierno con los mismos que tanto atosigaron al menos a uno de sus afiliados (me refiero a sevillafc). Pero... en fin...

Al final todos los grandes esfuerzos invertidos durante meses -tanto por medios convencionales como por vías extraordinarias- fueron insuficientes. Las circunstancias ya las conocemos, Sombra nos lo explicó todo antes de su marcha.

He de decir que para mi ésta no es la mejor parte de la historia, es sólo el final de la peli. Una peli con una única secuencia que dura varios meses: una secuencia en la que una bola de nieve rueda por la montaña de Varnish y cada vez se hace más grande pero que al final choca con un árbol y se deshace.

Sobra decir que el árbol era de mentira, una excedente del atrezzo de una peli argentina.

Y es que las pelis de serie B, como lo es nuestra política, siempre se surten de las sobras de otras. De nada les sirvió a varnishistas y criptonelosos soñar con una superproducción y empeñarse en ello. Reconozcamos sin embargo que en su camino ladera abajo escribieron una parte de nuestra pequeña historia, una parte muy interesante porque no es un capítulo protagonizado por unos miles o cientos de bots, sino el de una estrategia que se planea y se realiza por un grupo amplio de players reales durante un plazo más o menos largo. Otra cuestión es que fuese en muchos sentidos cuestionable por sus excesos y al final saliese mal (como podemos ver con sólo echar un vistazo al equipo de Guela).

Pero aquí no termina la historia en erepublik, espero escribir algo más sobre el concepto de la historia como tal que aquí predomina y su posible condicionamiento en la vida erepublikana.

Buenas noches.





Buenas noches también a ti, Kate Beckinsale

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