¿Es necesario que los poderes del Estado intervengan para articular la memoria colectiva? ¿Es necesario que se elabore una versión oficial de nuestra historia? Yo creo que ni es necesario ni es conveniente. Pienso que ya tenemos suficiente con estar obligados a vivir este presente en el que la diversión se entiende como degradación de la convivencia.
Los responsables de esta situación no son los jugadores o ciudadanos corrientes, sino quienes han apostado fuerte por controlar los puestos clave del país y ponen continuamente todo su empeño en ello al margen de nuestra estabilidad y progreso como sociedad. La lucha por el poder entre unos y otros nos ha colocado a todos en un estado de excepción continua desde hace meses.
No hace falta que explique lo que sucede en política porque es algo que todo el mundo ya conoce: por un lado una versión bastísima de la crispasión mediática que en tiempos recientes ha vivido nuestro país de la VR; y por otra parte una dejación total y conformista dadas las graves carencias de iniciativa e imaginación para afrontar problemas reales y ofrecer soluciones colectivas.

eEspaña es un país enfermo: todo vale para sacar provecho y no hay ninguna mano invisible que convierta la suma de egoísmos en un bien común, las egolatrías y narcisismos prevalecen y se jerarquizan imitando la estructura de las colmenas y el funcionamiento de las manadas. De esto somos responsables unos más que otros pero sin duda alguna hay protas en esta película y campean en la política.
Después de haber dejado en sus manos nuestro presente en común ¿Hay alguien que quiera sacrificar su pasado? ¿No es eso abdicar sobre el futuro? Porque sería ingenuo pensar que quienes nuestros políticos vayan a elegir nos van a dar algo a cambio de nada. La Historia que tienen algunos en mente es la dudosa epopeya de si mismos.
La propuesta de ley tal y como se presentó originalmente muestra una mentalidad en la que el mundo se divide entre los que importan (presidentes y cargos) y los que no, la masa. La historia de eEspaña entendida así es poco más que el brillo de ciertas medallas y una mención a sus subordinados.
Una historia verdadera pide sin embargo basarse en hechos colectivos por encima de los grandes héroes, una historia verdadera exige explicar la relación entre los hechos e intereses en juego y no narraciones de motivos caprichosos, una historia verdadera es totalizadora -integra mucho más que la política y lo militar- y se hace además sobre fuentes documentales variadas y no sólo a partir de una conversación privada por el msn o irc.
No se trata de hacer hagiografías ni de canonizar un tiempo que es mítico tan sólo porque es inalcanzable para quienes no lo vivieron. Se trata de comprender de donde procede lo que ahora vivimos para poder saber a donde vamos.
Pero si lo dejamos en manos de esta clase política que ya conocemos mal empezamos porque se empeñarán en hacer con el pasado lo mismo que hacen a diario.

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